Liga Emancipación ante las elecciones andaluzas

En Nuevo Curso publicábamos hace una semana un análisis de la situación política andaluza ante la perspectiva de las elecciones a la Junta de Andalucía. Estamos nuevamente ante el ya más que repetido circo electoralista de la burguesía, en este caso a escala regional. La burguesía y su Estado, dictadura del capital sobre la clase trabajadora, se disfraza de ropajes democráticos cada ciertos años con la intención de engañar y aparentar un simple ritual donde se cambian (o no) las caras de los políticos burgueses, pero la base de la explotación se mantienen. La dictadura capitalista se podrá vestir mil veces con las togas de la democracia, pero los que conformamos la clase trabajadora conocemos en nuestro día a día la realidad de su democracia.

Pero aún muchos entre los trabajadores ven necesario participar en las jornadas electorales, en base a las mentiras arrojadas desde los medios de distribución de la ideología burguesa. “Si no votáis la derecha nos vencerá”, “votar es la obligación de todo ciudadano” nos dicen desde los altavoces de la mentira. Nosotros decimos, si quieren elecciones que se voten ellos, los burgueses. Los explotadores no deben contar con el voto de la clase trabajadora a la que parasitan día a día. Cuando agitan el fantasma de la derecha o incluso del fascismo, nosotros recordamos lo que esta izquierda hace desde el poder, lo que Tsipras ha hecho contra los trabajadores en Grecia, lo que el PSOE lleva haciendo en Andalucía contra el proletariado. La derecha al igual que la izquierda, son los defensores del tinglado estatal del capitalismo, ante esa defensa servil, los intereses de los trabajadores son de segundo grado, frente a la primacía del capitalismo que los nutre como clase explotadora. Es ese mismo capitalismo el que genera los monstruos de la extrema derecha, ¿pero acaso la solución está en votar a esa izquierda que mantiene el sistema explotador? Es por ello que se evidencia que votar no cambia nada para el proletariado. La economía sigue en manos de la misma clase parasitaria. Una economía mundial contra la que nada puede hacer un parlamento de marionetas y parásitos.

En el panorama parlamentario no hay un mal menor, no hay un “otro” mejor que poder votar. El parlamento, institución incrustada en el Estado capitalista, nunca va a realizar una política contra ese mismo Estado que lo sostiene. El supuesto “mal menor” que algunos ven en la izquierda resulta insultante tras toda la experiencia histórica que ha mostrado la izquierda en el parlamento. ¿Qué puede hacer la izquierda ante una crisis mundial? Lo único para lo que sirve, gobernar a favor de la burguesía en contra, una vez más, de los trabajadores. Recortará los servicios básicos para los trabajadores, ya sea sanidad, educación u otros servicios. Introduce legislación antiobrera tan repugnante como la de la “derecha”. Ya fuimos testigos del papel “social” del PSOE, planificando los recortes de Sanidad que han llevado a un aumento de muertes y emergencias que podrían haber sido perfectamente tratados con los medios sanitarios necesarios. La única salida que le corresponde a los trabajadores es la organización, una unión autónoma de los falsos discursos del electoralismo que solo busca movilizar. Una abstención consciente ante las elecciones de la burguesía.

Nuestra abstención no se debe a una postura apolítica. Los comunistas tenemos como claro fin la toma del poder político por parte de toda la clase trabajadora, sujeto revolucionario. Defendemos para ello la creación de asambleas, consejos o comités de trabajadores, proletarios elegidos por proletarios, con el fin de visibilizar a la clase trabajadora como un nuevo poder en surgimiento. No como un parlamento simbólico, sino como organizaciones que pretendan gestionar la sociedad, hacia el triunfo del socialismo y el fin de la sociedad de clases.
Algunos plantean que aun siendo una cámara de representación de la clase enemiga, sería oportuno presentar candidatos representantes de la clase trabajadora. ¿Con que fin y objetivo estarían representantes de los trabajadores en los Parlamentos? Bien conocemos la actividad parlamentaria de los partidos de la Segunda Internacional, representar los intereses del proletariado en plena fase ascendente del capitalismo, cuando el proletariado aún tenía oportunidad de obtener conquistas en el reparto que se realizaba en el mercado parlamentario, siempre votando en contra de los presupuestos del Estado burgués y de las luchas de facciones burguesas. Pero también debemos tener en cuenta que ese parlamentarismo nada tiene que ver con el que tenemos en nuestra época. Cuando la burguesía ya ni reconoce la existencia de una clase trabajadora, cuando el Parlamento es sólo una cámara de representación de las familias de la burguesía, cuando el parlamento solo sirve para darle forma a los ataques hacia la clase trabajadora, esta no tiene lugar entre sus enemigos de clase.

Pero como decíamos, nuestra abstención, al mismo tiempo nos lleva a hacer un llamamiento para la organización de los trabajadores. Liga Emancipación forma parte de ese esfuerzo por organizar a la clase trabajadora contra el capitalismo, ya sea en el lugar de trabajo o en todos los ámbitos sociales de nuestras vidas. Nuestra acción política está en las huelgas, en la calle junto a nuestra clase social, donde verdaderamente construiremos una alternativa al capitalismo, la conquista del futuro por parte del proletariado. Por eso os recordamos que no queremos vuestro voto, sino vuestra voz, vuestra lucha hacia la construcción del poder emancipador de los trabajadores.

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